29
Jun 17

HAGAKURE (hojas ocultas) VI - El Libro del Samurai - Anónimo

HAGAKURE (hojas ocultas) - El Libro del Samurai - Anónimo

 

Aceptar el Sufrimiento

El Maestro Ittei decía también: "Para actuar correctamente, en una sola palabra: es necesario soportar el sufrimiento." No aceptar sufrir es malo. Es un sufrimiento que no tiene ninguna excepción.

Hacer Demasiado

Según los antiguos, un Samurai debe notarse por su excesiva tenacidad. Una cosa hecha con moderación puede ser juzgada insuficiente. Es necesario "hacer demasiado" para no cometer errores. Es el tipo de principio que no es necesario olvidar.

Cuando uno ha decidido matar a alguien, incluso si la empresa parece difícil de realizar, sin duda no sirve de nada intentarlo hacer con medios desviados. El corazón puede flaquear, la ocasión puede faltar y, a fin de cuentas, todo puede fracasar. La Vía del Samurai es la de la acción inmediata y por ello es preferible "lanzarse la cabeza primero". Una vez, un hombre iba de camino para ir a escuchar los Sutras en el Jissoin en Kawakami. Uno de sus pajes se emborrachó y buscó pelea con uno de los marinos.

Cuando se acercaron, el paje desenvainó su sable y el marino, cogiendo una percha, lo golpeó en la cabeza. En el mismo momento, los otros marinos cogieron remos y ya iban a golpear al paje cuando el amo llegó. Hizo ver que no se daba cuenta de nada y entonces otro paje fue a pedir excusas a los marinos. Calmó a su compañero y lo acompañó hasta su casa, pero entonces se dio cuenta de que le habían robado su sable.

La lección que es necesario extraer es la siguiente: en primer lugar, no haber desaprobado y sancionado al paje en el barco es una negligencia del amo; luego, incluso si el paje había actuado sin consideración, en cuanto fue golpeado en la cabeza ya no había lugar para excusarse. El Amo debería haber ido hacia el paje borracho y el marino, como si fuera a excusarse y luego haberlos matado a los dos. Es evidente que este amo no tenía "Espíritu".

El Señor Naoshige decía: "El valor de un antepasado se mide por el comportamiento de sus hijos. Un hijo debe actuar de modo que honre a su antepasado y no de modo que lo deshonre. Esto es realmente la piedad filial."

Cuando Nakano Shogen hizo Seppuku, los miembros de su clan, reunidos en casa de Oki Hyobu, hicieron comentarios críticos sobre él. Hyobu les dijo: "No se debe hablar mal de alguien que ha muerto y el que ha sido condenado debe despertar particularmente nuestra piedad. Es deber del Samurai elogiarle, aunque sólo fuera un poco. No hay duda de que dentro de veinte años se dirá de Shogen que era un servidor fiel." Estoso comentarios son los de un hombre maduro.

Cuando uno conoce a alguien, debería captar rápidamente su carácter y reaccionar de manera adecuada para cada una. Cuando uno se encuentra con alguien a quien le gusta argumentar, es necesario enfrentarse a él y ganarlo por la superioridad de la lógica, pero sin ser demasiado severo, para evitar que quede un resentimiento. Es a la vez algo del corazón y algo de palabras. Este consejo fue dado por un sacerdote.

La Condición del Samurai

Si se debiera resumir en pocas palabras la condición del Samurai, yo diría que en primer lugar es devoción en cuerpo y alma a un amo. En segundo lugar yo diría que es necesario cultivar la inteligencia, la compasión y la valentía. La posición de estas tres virtudes reunidas puede parecer imposible al ser común, pero es fácil. La inteligencia no es más que saber conversar de unas cosas y otras con los demás, consiguiendo con ello una sabiduría infinita. La compasión cosiste en actuar en bien de los demás comparándose con ellos y dándoles la preferencia. La valentía es saber apretar los dientes. Es suficiente hacer esto en cualquier circunstancia. Todo lo que está más allá de estas tres virtudes no es útil conocerlo. En tercer lugar, en lo que concierne al aspecto exterior, es necesario cuidar su apariencia, su manera de expresarse y perfeccionarse en caligrafía. Esto no es más que un asunto corriente que es necesario mejorar con una práctica constante. En la base de todo esto hace falta sentir en nosotros la presencia de una fuerza tranquila. Cuando ella haya realizado todo esto, será necesario aprender la historia de nuestra tierra y de sus costumbres. Luego podremos estudiar algunas artes recreativas. Ser un Samurai es, a fin de cuentas, muy simple. Si miráis los que hoy en día son de alguna utilidad, os daréis cuenta que han reunido estas tres condiciones.

Los hombres valientes del pasado eran, en su mayoría, ruidosos; su exuberancia era signo de fortaleza y bravura. Como yo dudaba de ello, Tsunetomo me contestó: "Se puede comprender que su vitalidad poderosa haya hecho de ellos seres rudos y exuberantes. Hoy en día, los hombres han perdido esta alegría ruidosa porque su vitalidad es menor. La savia se ha agotado pero su carácter ha mejorado. El valor es de otro orden. Que hayan perdido en vitalidad y ganado en dulzura no significa que posean una menor pasión por la muerte. Esto no tiene nada que ver con la vitalidad." Aunque el Señor Ieyasu no haya ganado jamás una batalla, la posteridad ha dicho de él. "Ieyasu era un general muy valiente." Ninguno de sus Samurais murió en el campo de batalla dando la espalda al enemigo. Todos yacían con la cara vuelta hacia las filas adversarias.

 El Fin de las Cosas

Yasuda Ukyo hazo el comentario siguiente a propósito de la última copa de vino que se ofrece: "Sólo el fin de las cosas es importante." Cada uno debería parecerse a esto. Cuando los invitados se van, decirles adiós con pesar es importante. Si este sentimiento está ausente, se corre el riesgo de parecer harto y todo el placer de la jornada se difumina. Se debe dar sin cesar la impresión de que uno hace algo importante. Esto es posible con un mínimo de comprensión.

La Situación

Uesugi Kenshin decía: "Yo no he sabido jamás lo que era ganar desde el principio al fin; yo solamente he comprendido que no hay que ser jamás inferior a la situación y esto es importante. Es molesto que un Samurai no esté a la altura. Si no estuviéramos constantemente por debajo de la situación, no nos sentiríamos embarazados jamás."

Deberíamos desconfiar de hablar de temas tales como el conocimiento, la moralidad, las costumbres delante de los mayores o las personas de alto rango. Es algo desagradable de oír.

Incluso, aun cuando uno acabara de ser decapitado, todavía deberíamos ser capaces de hacer con seguridad una última cosa. Los últimos instantes de Nitta Yoshisada lo prueban: si hubiera tenido un espíritu débil, se haría caído en el momento exacto en que su cabeza fue cortada. Este también ha sido recientemente el caso de Ono Doken. Estos hechos relevan de la determinación. Cuando uno posee valor marcial y determinación, incluso teniendo la cabeza cortada, no muere, siendo como un fantasma vengador.

El Mundo es Sueño

Que uno sea de alto linaje o de origen humilde, rico o pobre, joven o anciano, ilustrado o no, todos estamos destinados a morir. Nosotros sabemos que esto es ineludible pero nos agarramos a las ramas diciéndonos que los otros morirán antes que nosotros, que seremos el último. La muerte siempre parece lejana. ¿Acaso no es esto una vista engañosa y fútil? ¿No es una ilusión, un sueño? No se deberían ver las cosas de una manera que nos indujera a la negligencia. Se debería ser valiente y actuar rápidamente ya que la muerte vendrá tarde o temprano a golpear nuestra puerta.

La vergüenza y el arrepentimiento son comparables al hecho de derramar un jarro de agua. Uno de mis amigos ha resentido compasión escuchando la confesión de aquel que le había robado su sable de gala. Cuando uno quiere reparar sus faltas, sus huellas desaparecen rápidamente.

Una persona de poco conocimiento se da aires de sabio: es una cuestión de inexperiencia. Cuando se domina bien algo, no se destaca en nuestro comportamiento: una persona así es educada.

Fanatismo

El monje Keiho cuenta que el Señor Aki había dicho un día que la virtud marcial por excelencia era el fanatismo. He constatado que esto coincidía con mi propia convicción y desde entonces soy cada vez más extremado en mi fanatismo.

Cuando hice la siguiente pregunta: "¿Qué es lo que no debe hacer jamás un Samurai que esté al servicio de daimyo?", Me fue contestado: "Un Samurai no debe ni beber demasiado ni estar demasiado seguro de sí mismo ni darse a la lujuria." En período de dificultad, estas debilidades sólo tienen pocas ocasiones de ser satisfechas.

Así, sólo tienen consecuencias limitadas. Pero cuando los tiempos mejoran, la vida se vuelve más fácil. Entonces estos tres defectos se vuelven susceptibles de tener consecuencias nefastas. Examinad de cerca la carrera de personas que conocéis. En cuanto empiezan a palpar el triunfo, se vuelven arrogantes sin medida, se entregan a un lujo imperdonable. Es bueno enfrentarse con dificultades en la juventud porque el que no ha sufrido jamás no ha templado plenamente su carácter. Un Samurai que se desanima o abandona frente a las pruebas, no es de ninguna utilidad.

Resolución

En un último análisis, la única cosa que cuenta es la resolución del momento. Un Samurai toma una decisión tras otra y el conjunto llena toda su vida. Una vez que ha comprendido esta regla fundamental ya no tiene que manifestar jamás impaciencia ni buscar otra cosa que el momento presente. Su existencia fluye naturalmente, se concentra en sus decisiones. Sin embargo, las personas tienen tendencia a olvidar esta regla de conducta. Aprender a conformarse a sus decisiones sin desviarse, no puede realizarse sin alcanzar una cierta edad. Incluso cuando uno ha alcanzado la iluminación y si el interesado no tiene plenamente conciencia de ello su determinación está siempre presente. Si alguien lleva a término aunque sólo sea una resolución, bado: pues revela así un gesto de lealtad será raramente perturbado: pues revela así un gesto de lealtad respecto a su fe.



Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies