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Jun 17

QUÉ ES LA GLOBALIZACION?

QUÉ ES LA GLOBALIZACION?

En términos técnicos, la globalización puede definirse como el proceso dinámico por el cual sistemas diferentes y complejos, separados y con atributos distintos entre ellos, entran en contacto recíproco, con interacción e intercambio de materia, energía e información hasta adquirir numerosos atributos comunes y globales; estas interacciones hacen surgir propiedades emergentes que no existían en ninguno de los sistemas anteriores considerados en aislamiento. Cuando estas interacciones entre sistemas llegan a tener una extensión planetaria, se habla más propiamente de mundialización.

En la práctica, y en el lenguaje actual de todos los días, se entiende por globalización el proceso y el momento en los cuales todas las economías del mundo y las culturas de todos los países han entrado en un estado de interacción y de interdependencia, de permeabilidad e influencia recíproca, de apertura y no de aislamiento, autarquía o autosuficiencia.

Ha habido muchas globalizaciones en la historia de la biosfera y del hombre.

La globalización actual, cuya encrucijada para su rápida expansión puede reconocerse en 1989 - en realidad los primeros síntomas son bastante anteriores - se debe principalmente a tres factores algo concomitantes: la caída del muro de Berlín con el fin de la Guerra Fría y la apertura o mayor permeabilidad de las fronteras, la liberalización del comercio internacional por los acuerdos del Uruguay Round del GATT (General Agreement on Tariffs and Trade), y la afirmación y expansión de Internet. Es la “BIG globalization”, por las iniciales de Berlín, Internet y GATT.

En la historia de la biosfera y de la humanidad, hubo y habrá - de esta manera - fases de expansión y de apertura, seguidas por fases de contracción, retracción, cierre, separación y aislamiento. La expansión, debido al aumento de los contactos, de las comunicaciones y de los transportes.

La retracción, desde lo más antiguo, se observa cuando ocurren situaciones de inseguridad, sobre todo en los transportes, fronteras más rígidas y estrictas frente a la gente y al comercio.

Bajo todo punto de vista, la globalización es un fenómeno coyuntural, aunque sea muy prolongado. Lo que es, por otra parte, esencialmente estructural en el cambio actual es el advenimiento de la sociedad de la información, aquella de los servicios y de los conocimientos, y de la organización por redes, después de una larga fase de sociedad agraria y otra mucho más breve de sociedad industrial.

El síndrome más común y más inquietante es aquel de los ganadores-perdedores (winner-loser syndrome).

Algunas entidades (especies, ecosistemas, individuos y comunidades humanas, países y economías) tienen una capacidad o voluntad mayor de adaptación al cambio, salen favorecidas por las nuevas interacciones, interfaces y conexiones, y ganan en fuerza y poder de expansión.

Otras entidades no se adaptan igualmente bien (y a menudo ni siquiera comprenden la naturaleza y el sentido del cambio), y pierden desde un punto de vista biológico, económico y sociocultural. Las brechas tienden a aumentar considerablemente.

En términos geopolíticos y sociales, las brechas aumentan no solamente entre países, sino también al interior de cada país. Esta brecha interior entre ricos y pobres tiende incluso a ser mayor en países en vías de desarrollo, o claramente subdesarrollados, que en los países en la fase más avanzada de desarrollo.

En términos económicos y sociales, las brechas entre países y al interior de cada país no son deseables ni siquiera para los “ganadores”. Estas brechas implican un aumento de la inseguridad (nacional y planetaria).

Una economía con competitividad a suma cero (yo gano, tu pierdes) debe ser reemplazada por una economía con creación de valores (yo gano, tu ganas también).

Estas brechas debidas a la globalización no son tampoco inevitables, siempre que no se cometan dos errores fundamentales:

El primer error consiste en adoptar un “pensamiento único” y una sola estrategia común para enfrentar la globalización. El desarrollo, para que sea adaptativo, debe ser eminentemente específico. La imitación de los otros más desarrollados nunca conduce a la innovación.

El segundo error es de aceptar pasivamente la globalización sin buscar factores de regulación y de feedback en el ámbito internacional y nacional. Es imposible que sea aceptada por los ciudadanos en ausencia de medidas apropiadas y específicas por los gobiernos. Estas consisten: a) en una pedagogía clara y sin ideología preconcebida sobre lo que es la globalización, sus oportunidades y sus riesgos; b) en una educación y formación adaptada al mundo actual abierto, y no a la sociedad industrial, cerrada y protegida del pasado; c) en una formación permanente que permita el reciclaje desde los sectores económicos que desvanecen a aquellos portadores de futuro y de esperanzas; d) en el acceso a la información bidireccional y transversal del presente a todos los ciudadanos.

Sería también útil destacar que la globalización no es la consecuencia de una supuesta doctrina neoliberal, ni de ninguna otra ideología. Tampoco es un proceso que pueda comprenderse poniendo en juego exclusivamente causas y efectos de tipo económico.

La globalización actual se comprende y debe analizarse en el contexto de la transición post-industrial hacia la sociedad de la información. Son siete las características o pilares de esta transición:

1. El predominio de los servicios sobre las actividades agrícolas e industriales.
2. La preponderancia de los recursos humanos – como factor de desarrollo – sobre la simple disponibilidad y utilización de los recursos naturales locales.
3. La más grande movilidad de los seres humanos, de los recursos, de los capitales, de las especies y hasta de los genes, debido al debilitamiento y a la nueva permeabilidad de las fronteras anteriores de tipo político, administrativo, económico, biogeográfico, ecológico y genético. Esto implica la apertura de todos estos sistemas.
4. La aceleración extremadamente rápida de los cambios, así como la dificultad de poder dominarlos y preverlos, lo que conlleva que ciertos conocimientos y prácticas de gestión se vuelvan pronto obsoletos.
5. La descentralización creciente de los procesos de desarrollo, que pueden estar asegurados cada vez más por pequeñas y medianas empresas.
6. La importancia vital del medio ambiente en los procesos de desarrollo y – recíprocamente – la necesidad absoluta de un nivel de desarrollo satisfactorio para poder alcanzar una conservación dinámica del medio ambiente, de los recursos naturales y de la biodiversidad.
7. La posibilidad y los medios para un refuerzo sin precedentes de las identidades culturales, nacionales, regionales y locales.

Fuente: “GLOBALIZACION Y BIODIVERSIDAD”.
Francesco di Castri. Fue Director de Investigaciones - Centro Nacional Francés de Investigaciones Científicas (CNRS). Concurrió, desde el año 2000 hasta su fallecimiento en julio del 2005, a todos los Congresos de AAPRESID,



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